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27.4.17

Día Mundial del Diseño

Por 


Sabes por qué se festeja el Día mundial del diseño?

El diseño gráfico como actividad fundamental de la vida cotidiana de las personas desde su origen necesitaba que alrededor suyo existieran reflexiones profundas que le definieran y que se reconociera su importancia dentro de la comunicación, la cultura, la economía y otras áreas de la vida colectiva de la gente.
Por esta razón surgió la conmemoración del Día mundial del diseño que se celebra cada 27 de abril desde 1991. Tal iniciativa surgió por parte del Consejo Internacional de Asociaciones de Diseño Gráfico, con sede en Londres, Reino Unido, que por su nombre en inglés -International Council of Communication Design- adquiere la abreviatura y nombre de Icograda.
Este organismo surgió esta misma fecha del año 1963 y el organismo ha alcanzado el nivel de asesor en la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) y otros organismos internacionales.
El valor e importancia del diseño gráfico ya lo conocías, lo vives cada día y te enfrentas con sus disyuntivas éticas y creativas cada día de tu vida profesional, pero probablemente te hacía falta saber por qué en este día se celebra el día del diseño a nivel global.
La naturaleza de este festejo se convierte en una buena razón para reflexionar acerca de la responsabilidad social que tiene tu profesión y el compromiso que te obligas a tener frente a la audiencia cuando te toca generar mensajes visuales valiosos, con propuesta y con la certeza de no ser agresivos ni denigrar la dignidad humana, sino por el contrario, enaltecerla.
Como puedes notar, tu responsabilidad es profunda y las tareas cotidianas dentro de tu actividad te colocan ante la oportunidad de realizar tu trabajo con la convicción de hacer algo bueno por los demás más allá de la ganancia económica o el éxito profesional unipersonal que puedas alcanzar a lo largo de tu biografía como creativo de la imagen. ¡Feliz Día del diseño!

12.12.15

7 frases cliché que los clientes dicen a los diseñadores

Por Alejandro Alegria.

Aunque no todo es malo siempre, hay clientes que parece que se esfuerzan por ser odiados por los diseñadores y más cuando durante el proceso del desarrollo del proyecto dicen frases cliché.

No es que exista un manual para no diseñadores sobre como fastidiar a los diseñadores, pero ser diseñador hace la diferencia de entre el resto de los mortales que no tienen una formación visual. 


1) Siéntete libre de ser creativo
Si, una de las frases más odiadas es que le digan a un diseñador esto, pues es como decirle a un profesor que es libre de enseñar a sus alumnos. ¿Acaso no entenderá un no diseñador que un experto en artes gráficas es creativo por naturaleza y por ello le está pagando? Quizás no. 


2) Tendrá mucha exposición
Típico, un cliente trata de convencerte de que aceptes cobrar poco o no hacerlo por un trabajo que supuestamente tendrá mucha exposición. Jamás regales tu trabajo, al menos de que al final te paguen como a la creadora del swoosh de Nike.
 

3) Deja de lado tus prejuicios creativos 
Si por el cliente fuera tu terminarías diseñando con… ¡Comic Sans! ¡Horror mil! Si, es hora de hacerle ver a tu cliente que no es que sean prejuicios, simplemente hay cosas que no pueden ir en un diseño y que te ha contratado porque eres quien sabe de esto.
 

4) Quiero que se vea exactamente como este diseño
No se puede ser grosero con un cliente, porque es causa de despido. Pero seguro tu reacción al escuchar esto sería un motivo para hacerlo. Sólo hazle ver que no haces copias y que verse como tal diseño no le hará distinguirse de entre los demás.
 

5) ¿Puedes hacer el logotipo más grande?
Simplemente hay no diseñadores que tienen un ego muy grande y piensa que son los expertos, pero sólo hazle ver que no, el logotipo o diseño que creaste es así por tales argumentos, al menos de que quiera perder dinero (hablarle en su idioma siempre los pondrá a temblar).
 

6) Llévalo al siguiente nivel
En ocasiones los clientes son bastante polite y prefieren no decir a los diseñadores que su trabajo no les gusta, pero usar este tipo de frases es lo mismo que decirles lo que es. Este es un eufemismo horrendo, pero al final el cliente es el que paga.
 

7) Hazlo Pop
El famoso Make it Pop. Típico que te lo lleguen a decir, cuando en realidad ni si quiera saben que es lo que buscan en el diseño. En todo caso, pregunta qué es lo que busca ver en él o a que se refiere con esto, que sea específico.


11.10.15

3 tipos de cliente conflictivos

Por Emilio Alcocer.

En el mundo del diseño muchas veces podemos llegar a encontrarnos con clientes que nos pueden causar uno o varios problemas y suele ser muy cansado negociar con ellos. El problema básicamente surge porque no existe una educación general en cuanto al diseño y muchas veces el cliente no sabe valorar nuestro trabajo

1) El cliente diseñador 
Este es el típico cliente que cree que sabe toda la teoría acerca del diseño, y cree que tiene el mejor de los gustos. El piensa que tú como diseñador solo estudiaste la carrera para aprender a usar programas de diseño. Ten por seguro que este cliente te pedirá muchos cambios y modificaciones, claro si es que tú lo permites.
¿Cómo lidiar con él?
Es importante que eduques desde el principio a este cliente. Tienes que demostrarle tus conocimientos, e irlo guiando por el camino correcto para que tenga un resultado de calidad. Si es insistente con una propuesta que él quiere, y que tú sabes que no va a funcionar, preséntale una propuesta propia aparte, y dale argumentos de porque es la adecuada.


2) El cliente regateador
 Este tipo de cliente es muy común. Tienes que saber que la mayoría de las veces él no tiene ni idea de porque le estas cobrando lo que le estas cobrando, solo quiere pagarte menos porque siempre ha estado acostumbrado a regatear.
¿Cómo lidiar con él?
Es importante que le desgloses el precio lo más posible, y que le expliques el porqué de tus costos. También puedes ser un poco mañoso, y si sabes que te va a querer bajar el precio de una u otra manera, súbele cierto porcentaje antes de darle la cotización, para que al final cuando te baje el precio, tú te salgas con la tuya.


3) El cliente que no paga 
Tienes que saber que hay mucha gente que puede ser ventajosa y aprovechada a la hora de pagar. Es por eso que siempre debes anticiparte a esta situación y debes de aprender cómo es que debes de hacer un contrato, y si es posible apoyarte legalmente para no tener problemas. Además de esto te recomiendo que nunca le entregues los archivos originales si no te ha pagado al 100%
¿Cómo lidiar con él?
En el caso de que no hayas tomado ninguna de las precauciones que mencione anteriormente y te encuentres en la situación de que tu cliente no te quiera pagar no te queda más que resignarte y aprender tu lección. Si te enojas y quieres planear algún tipo de venganza, resultara más desgastante para ti. Solo asegúrate de que no vuelva a suceder.



21.8.15

Los 5 “ble” de un buen logotipo

1) Legible
Un buen logotipo debe ser comprensible visualmente desde cualquiera de sus tamaños.

2) Reproducible
Debe ser posible de reproducir en cualquier soporte o material de impresión.

3) Escalable
Al modificar su tamaño, el logotipo nunca debe deformarse, pixelarse o transformar sus dimensiones.

4) Distinguible
Si el diseño tiene marco, este debe dejar el espacio adecuado para que el logo se pueda distinguir sin problemas; el fondo por su parte, no pueden tener un color, tonalidad o textura que hagan ruido al diseño principal.

5) Memorable
El logotipo ideal debe ser fácil de recordar y difícil de olvidar.

17.7.15

¡Malditos clientes!

Por Mario Balcazar.

En todas las profesiones que ofrecen servicios, el tema del cliente es muy popular, nos encanta hablar de él y hacemos catarsis cuando no nos paga, nos pide cosas imposibles, se hace el loco con las solicitudes o quiere darnos la vuelta para que le hagamos un descuento.

Sin embargo, este tema entre diseñadores se escala, especialmente porque la mayoría no entiende lo que hacemos o bien, cree que todo es una cuestión de diversión (seamos sinceros, nos esmeramos demasiado en hacerle ver a todo el mundo qué divertido es quitarle el acné a las modelos en Photoshop y diseñar logos). Si a esto le agregamos que nuestras computadoras son unos monstruos con pantallas gigantes y una manzana al centro, siempre con gráficos y colores muy brillantes, sería fácil pensar que estamos dispuestos a cobrar lo que sea por cualquier proyecto que implique el uso de color, tipografías y animaciones, cobrar por algo que con gusto haríamos gratis.
Si a esto le sumamos que nuestra profesión es relativamente nueva, y que nuestros papás hasta después de la carrera empiezan a comprender qué es lo que hacemos y por qué alguien estaría dispuesto a pagar por ello, la labor del trato con el cliente se vuelve mucho más difícil.
Es muy común navegar por los posts que los diseñadores ponen en las páginas de diseño en Facebook, solicitando algún tipo de asesoría sobre cuánto cobrarle a algún cliente por cualquier trabajo, encontramos verdaderas batallas campales e insultos de todo tipo para el cliente que quiere pagar $200 pesos por una ilustración.
Por ello, cuando piensas en el cliente y en cuánto cobrar por tus diseños, debes entender algunos principios básicos que te ayudarán a ponerle una cara más amable cuando lo tengas frente a ti con una factura en mano:
• Los clientes siempre pagan por lo que creen que va tu trabajo. Alguien que no te quiere pagar desde un principio lo que tú pides, nunca vas a estar contento con él y él no va a respetar nunca tu trabajo, piensa dos veces antes de decirle que sí solo porque necesitas el dinero.
• Lo que tú hagas con el cliente determinará la próxima vez que contrate a un diseñador. Piensa como gremio, no individualmente: si al final aceptas darle un descuento del 50% porque sí, difícilmente aceptará lo que el próximo diseñador le ofrezca. Quizá todos hemos estado allí en alguna ocasión, pagando los platos rotos del diseñador anterior.
• Entiende su entorno económico. No creas que alguien que tiene una tienda de abarrotes te a va a pagar $20 mil pesos por su logo, especialmente cuando alguna marca de cervezas o refresco le regala el diseño de su fachada poniendo su logo a un lado. Si tú no estás dispuesto a cobrar mil por un logo, simplemente no te ofrezcas.
• Hay diseñadores para todos los clientes. Alguien que paga cien pesos por un diseño, va a obtener un diseñador de cien pesos, no uno de cien mil. Los diseñadores de cien mil le trabajan a clientes que están dispuestos a pagar su valor (aunque esto no implique que la negociación sea fácil).
• No todos somos diseñadores de una sola cifra, a veces hacemos trabajos muy baratos por simple gusto y a veces cobramos por lo que realmente vale. Yo siempre he afirmado que hay clientes que te dan de comer y clientes que te dan satisfacciones, nunca metas a todos dentro de la misma canasta.
• Selecciona a tus clientes, no te amargues hablando de ellos, finalmente son quienes te dan de comer y parte de un engranaje que permite que funcione toda la economía. Velo desde ese punto de vista, eres un rotor de una gran maquinaria, busca la forma de encajar de la manera en que seas más productivo a ella y benéfica para ti. Aprende a mirar tu entorno, ahí está el cliente que buscas, pero tienes que aprender a mirar en el lugar correcto y presentarte con las armas perfectas.
• Sé flexible, a final de cuentas todos, cuando empezamos, debemos aprender a adaptarnos al entorno, debemos aprender a rechazar los proyectos que no nos convienen inteligentemente, pero ello no significa que solo aceptemos el trabajo que implique el cobro exacto, el trato perfecto y el cliente ideal, seamos conscientes hasta qué punto somos flexibles en nuestras negociaciones.
Finalmente, busquemos crear un entorno más optimista, más competitivo y con argumentos más sólidos al momento de entablar charlas constructivas, si nos perdemos en el mar de las críticas difícilmente lograremos encaminar nuestra imagen como profesión hasta los demás.

8.7.15

La fotografía es el arte de la observación. Se trata de encontrar algo interesante en un lugar ordinario. Me he dado cuenta de que tiene poco que ver con las cosas que ves y mucho con cómo las ves. 

Elliott Erwitt

24.5.15

El cliente no tiene razón y cómo ayudarle para que lo entienda

Visto en marketing de guerrilla.

En pocas ocasiones el cliente sabe más que la persona que contrata. En menos es capaz de aceptar recomendaciones de terceros a pesar de no tener la experiencia adecuada.

“El cliente siempre tiene razón” es una de las frases más populares cuando hacemos referencia a la relación cliente-empresa. Lo que en realidad queremos decir es una cosa bien diferente. “El cliente tiene razón aunque no la tenga”.

Convencer es menos arriesgado que ceder

En esto se esconde el miedo a la confrontación. No queremos arriesgar de empeorar la relación (ya dando igual si de partida sea buena o mala).
Sin riesgo no hay beneficio. El hecho de darle siempre la razón a un cliente puede ser peor. Sobre todo en aquellos casos que sabemos que no la tiene el riesgo es mucho más elevado:
  • Si las cosas van mal, al final la culpa la vamos a tener igual y el cliente cambiará de proveedor para repetir con el la misma experiencia negativa.
  • Nosotros dependemos del éxito de nuestro cliente por lo que su fracaso también será el nuestro a corto y largo plazo.

Identificar el jefe en la sombra e implantar una idea

Entendiendo esto, es menos arriesgado “enfrentarse” al cliente que no hacerlo. Para tener éxito hay que hacer las cosas con delicadez. Una actitud de “yo sé más de esto que tú no te sirve para tener éxito”.
  • Hay que averiguar si hay un jefe detrás: muchos clientes ejecutan lo que les ordena su jefe. Desde su punto de vista lo menos arriesgado es hacer lo que les dicen y no desviarse ni un milímetro de esta orden. En estos casos tienes que entender lo que quiere el responsable para desarrollar una estrategia que te permita realizar las cosas como se deberían (y no como el cliente las quiere).
  • Tienes que conseguir que el cambio de planes ha sido su idea. Una persona se deja convencer mejor si tiene la sensación de haber tomado una decisión en primera persona en vez de haberse dejado “comer la cabeza” de un tercero. Se trata de implantar una semilla en la cabeza del responsable para que llegue a la inevitable conclusión de cambio hacia la ruta prevista.
Nunca dejes en evidencia al cliente o su jefe. Con eso únicamente dejarás tierra quemada de la que no habrá marcha atrás. A pesar de tener las mejores intenciones no siempre se consigue convencer. Cuando posteriormente las cosas no salen como una ya había advertido previamente, lo peor que se puede hacer es decir “eso ya te lo dije”.
En ocasiones las palabras sobran. Lo importante es que hayas realizado todo lo que haya estado a tu alcance para mostrar alternativas que considerabas mejor. Al final la última la palabra la tiene el cliente. Tenga o no razón.

18.5.15

Storytelling

Qué es el storytelling y cómo usarlo en marketing

Por David Gomez.

Cada negocio tiene una historia, cada organización tiene una visión, cada empresario tiene un sueño y cada producto tiene magia. Todos tenemos una historia.
Sin embargo, esto no siempre es visible o evidente para los clientes.
Maravillosas historias no contadas pueden hacer la diferencia entre un simple producto y un producto inspirador; entre una compañía cualquiera y una compañía con significado. Eso es lo que logra el storytelling en las personas.


Qué es el storytelling

Storytelling es contar historias. Y bajo este principio, ha existido desde tiempos milenarios. Ha sido una forma de expresión y transmisión del conocimiento. Ha estado presente en las pinturas de las cavernas, en las narraciones orales de las culturas indígenas, en los cantos de los juglares y en las historias heroicas de todos los tiempos.
Aplicado al marketing, el storytelling es contar una historia relacionada con usted, su compañía, su producto o servicio, que genere una conexión emocional con sus clientes.


Ventajas de contar historias

El storytelling se ha popularizado en el marketing como una herramienta para conectarse con las audiencias, salirse de la manera acartonada y fría de hablar de negocios, y lograr mayor empatía con clientes potenciales.
Estas son algunas de las ventajas de contar historias alrededor de su negocio.
Generan confianza – Una historia no sólo cuenta una realidad de manera diferente, muestra un lado diferente. Da a conocer aspectos desconocidos y genera confianza.
Son fáciles de recordar – Una historia logra plasmar una secuencia y un flujo de hechos, lo que hace que se recuerde fácilmente.
Son fáciles de contar – Al ser fáciles de recordar, son fáciles de transmitir. Las historias se comparten, generando voz a voz.
Brinda contexto a los datos – Una buena historia le ayuda a influenciar la interpretación que las personas dan a los datos. La historia da un contexto sobre el cual los datos tienen sentido y se relacionan con
Amamos las historias – Nos encanta una buena historia y no nos cansamos de escucharlas una y otra vez. Hacen lo complejo simple y dan una dimensión diferente a la cotidianidad.
Crean mayor conexión – Crean una conexión profunda y emocional, diferente a todos los demás argumentos funcionales y de desempeño que pueda estar dando a su cliente potencial.
Apela al lado emocional - Todos tenemos un corazón. Una historia nos hacen humanos y cercanos. Convierte la imagen fría de una empresa anónima en personas en las cuales se puede confiar.

Cómo usar el storytelling en marketing

Las historias de cómo empezó una empresa, cuál fue el sueño que la motivó, cómo logró superar las adversidades para sacar adelante el negocio, qué idea estimuló el desarrollo de un nuevo producto o servicio, son formas en las que una empresa puede hacer uso del storytelling en los negocios.
Estas son algunos tipos de historia que puede utilizar para mostrar su compañía de una manera diferente.
Cómo lo hacemos – En ocasiones, contar lo que pasa detrás de bambalinas; esos pequeños, curiosos o interesantes detalles que lo hacen especial, puede ser la razón y el diferencial que un cliente potencial está buscando.
Qué nos inspira – Es el tipo de historia que se enfoca en comunicar la razón de ser de lo que hace y por qué lo hace. Es la esencia de lo que lo mueve todos los días; el significado que tiene trabajar por lograr algo que trascienda.
Cómo surgió la idea – El contar su historia y la forma cómo surgió su negocio, basándose en lo que quería lograr o cómo al no haber una solución disponible en el mercado se decidió a desarrollarla, crea algo llamativo sobre lo que vale la pena hablar.
Obstáculos superados – Cada emprendimiento en algún momento de su historia, ha pasado por momentos difíciles. El haber superado estos obstáculos lo hace más cercano y apreciado.
Conozco sus desafíos – Cuando cuenta una historia que hace a la gente preguntarse si está leyendo sus mentes, les encanta. Si ha identificado claramente los desafíos de sus clientes potenciales y empieza enunciándolos, estará mucho más cerca de llamar su atención y lograr su preferencia.


Así luce el storytelling en la práctica

Este es un anuncio de los relojes Patek Philippe, donde a través de contar una historia validan su diferencial, la precisión de cada reloj es revisada directamente por su presidente.


“Por supuesto, la acústica de los minuteros tiene que probarse. En nuestra empresa familiar de relojes, lo hace el presidente”
Cada reloj de pulso Patek Philippe con minutero debe pasar una prueba final antes de llegar a manos de su dueño. Desde que comenzamos a hacer estos tesoros del tiempo, ni uno ha dejado la empresa antes que el presidente haya escuchado su tic tac. Mi abuelo lo hizo, mi padre lo hizo.

Hoy, esta es mi tarea. En la tranquilidad de mi oficina, escucho el sonido de cada reloj para verificar que tiene la inimitable riqueza de ese timbre que es el sello distintivo del minutero de Patek Philippe.

Por supuesto, en un empresa familiar como esta, este involucramiento personal en la construcción de relojes es lo habitual. Y esta determinación para proteger la integridad de nuestros relojes es lo que representa el Sello Patek Philippe.

Este emblema de excelencia va más allá de cualquier estándar en la industria relojera Suiza. Lo más importante, es la evidencia de que nunca comprometeremos la calidad de nuestros relojes y ese papel de guardián siempre será personal, no corporativo.

Thierry Stern
Presidente, Patek Philippe

¿Cuál es su historia?

Usted necesita contar una historia que demuestre a sus clientes potenciales que es una compañía en la que pueden confiar.
Todos tenemos una historia, todos tenemos una motivación, una razón por la que hacemos lo que hacemos.
Comparta su filosofía y estará en una posición diferente frente a sus clientes y competidores.



23.4.15

4 casos en los que un Freelance debe decir que NO a un cliente

Visto en LanceTalent.

A nadie le gusta una ruptura, ya sea personal o profesional, pero cuando eres freelance, es inevitable que algunas relaciones de negocios no funcionen. Quizá haya demasiados retrasos en los pagos o nunca podáis coincidir para hacer una reunión. Sea cual sea la situación, deberás aprender a decir que no, si ves que ese proyecto te está dando demasiados quebraderos de cabeza.

A continuación 4 situaciones en las que como freelance será importante que sepas atajar en problema desde el principio y decir adiós a esa relación de negocios.

1. El cliente no está totalmente comprometido con el proyecto
Cuando estás tratando de entregar un proyecto de manera eficiente, oportuna y profesional, todas las partes involucradas necesitan estar presentes y preparadas, especialmente el cliente. Es difícil avanzar cuando un cliente está ausente o no te puede hacer un hueco en su apretada agenda. Como el tiempo es dinero, debes establecer unos límites y reglas básicas. Es aconsejable incluir un calendario de plazos y una estrategia de salida para el proyecto si este se retrasa demasiado.

2. El proyecto cambia con el tiempo
Es importante que el cliente tenga una visión de lo que quiere desde inicio del proyecto, sino acabarás perdido entre un mar de “nuevas ideas”. Si un proyecto se inicia en una dirección y, finalmente, comienza a transformarse en algo completamente diferente, entonces podría ser el momento de pararse y evaluar la situación. Si el proyecto aún está a tiempo de ser cambiado, entonces puede que tengas que negociar tus honorarios para seguir adelante. Si el cliente espera más por menos, entonces es el momento de ir cada uno por su lado.


3. El dinero es un problema
Si un cliente es quisquilloso con el dinero de cada proyecto, paga tarde o te paga menos de lo que habíais acordado, es momento de cortar la relación. El trabajo de calidad es caro, y no todo el mundo lo entiende. Si te discute cada factura y te llama constantemente preguntándote por cada gasto, es un indicio de que esa relación de negocios no es saludable.

4. Hay un incumplimiento de contrato
Con suerte, antes de empezar el proyecto has puesto todos los términos de vuestra relación de negocios por escrito. Si el cliente no puede mantener su parte del trato, no puedes llevar a cabo el trabajo por el que te ha contratado. Esto te afecta personalmente y profesionalmente. Un cliente que va en contra de los términos acordados no es un cliente que debas tener en tu cartera.




 

Como freelance, tu objetivo es complacer siempre a tus clientes. Tus clientes se merecen lo mejor, y si no se lo puedes ofrecer, no aceptes el proyecto.
Siempre debes mantener intacta tu reputación, por lo que las relaciones comerciales deben concluir con profesionalidad.




6.4.15

8 reglas básicas del Diseño Gráfico

Visto en CreativosOnline.

Sería muy complicado y bastante absurdo intentar establecer la fórmula mágica del éxito en el mundo del diseño, ya que es un área que no es 100% empírica. 

Aunque tenga un elevado porcentaje de conocimientos técnicos cada trabajo, diseño y propuesta son relativos. Pero lo que sí es cierto es que se pueden extraer unas normas generales que deberían seguir todos los trabajos gráficos sobre todo prestando atención a la inteligibilidad del mensaje que estamos creando.

Podríamos decir que esas reglas pueden clasificarse en ocho ideas o normas elementales:


Convencionalidad: Es muy importante que los códigos gráficos que utilicemos estén culturalmente vigentes. Desarrollar “nuevos lenguajes gráficos” sobre todo si estamos empezando, resulta absurdo si no se entiende. No debemos olvidar que nuestro primer objetivo es hacernos entender y transmitir nuestro mensaje de forma eficaz.

Originalidad: Es un elemento básico y que nos ayudará mucho a compensar la convencionalidad de la que hablábamos antes con el objetivo de darle mayor relevancia al mensaje y expresividad. Pero como decíamos al principio, esta variable dependerá mucho en relación al proyecto al que nos estemos enfrentando. Las dosis de originalidad (o creatividad) y convencionalismo serán distintas dependiendo de nuestro estilo, nuestro método y el mensaje que estemos desarrollando.


Eficacia:
Una de las normas básicas y esenciales es que nuestro diseño como mínimo, debe ser eficaz para todas las funciones para las cuales ha sido pensado y desarrollado. La estética jamás podrá anteponerse a la funcionalidad, al contrario deberá potenciar el ejercicio comunicativo.


Propiedad: La gráfica debe ajustarse a la identidad y la necesidad del cliente que nos hace el encargo; no consiste en hablar del emisor sino en hablar como él lo haría y en primera persona sirviéndonos de nuestras dotes de diseñadores.


Respeto: La forma más esencial de respeto es la comunicación y la legibilidad. Tal como sucede con el emisor, la gráfica debe ajustarse y respetar los códigos del receptor. Se habla para él, para que él entienda, en caso de que no nos entienda habremos fracaso estrepitosamente.


Densidad:
Entre lo vacío y lo lleno debe haber una relación de sentido. Nuestro mensaje debe carecer de zonas privadas de sentido (lo cual no significa que no deba haber zonas vacías, el vacío es necesario para que nuestra estructura pueda respirar y fluir). Si al eliminar un elemento no se pierde nada significativo, es porque ese elemento sobraba desde un principio. Ante la duda, elimínalo.


Economía:
El despilfarro es comunicacionalmente negativo. No debe contener redundancias superfluas o excesos gráficos, debemos prestar tanta atención o incluso más a las zonas vacías de nuestra propuesta. Muchas veces el vacío es lo que da sentido al trabajo global.


Autonomía: La comunicación publicitaria debe ser autónoma, libre de referencias a su proceso productivo o su autor. Pertenece al emisor y su producción debe volverse invisible. El diseño es un servicio, trabaja y diseña con objeto de satisfacer las demandas de los clientes y los grupos a los que está destinado el trabajo.



18.3.15

"El Diseño debe seducir, educar y, quizás lo más importante, provocar una respuesta emocional"

April Greiman